La Jornada, lunes 23 de junio de 2008
Hermann Bellinghausen
El rock parece haber ganado la batalla de las bandas. Lo que al principio parecÃa una diversión para las tardeadas juveniles en los semi castos años 50, creció hasta meterse en todas las músicas. Ha transcurrido medio siglo. Para los padres de las primeras dos generaciones de roqueros eso no era música sino ruido. Hoy pocos se atreven a descalificar esa música eléctrica, inquieta, amplificada, aullante y reiterativa.
(Se entiende aquà “rock” en el más laxo y amplio sentido, uno que abarque géneros que se consideran autosuficientes y rechazan el término, lo mismo hip hop que metal sinfónico o raï magrebÃ. También, en su sentido más digno).
George Steiner (mas…)