Las discográficas editan por sorpresa para evitar filtraciones en la Red. Otra iniciativa convierte a los ‘fans’ en inversores
XAVI SANCHO – Barcelona
El barco de la industria musical se hunde. Hay que soltar lastre. ¿Qué tiramos primero por la borda? ¿La palabra industria o el adjetivo musical? Todo parece indicar que es el adjetivo el que saltará por la ventana. Dos ejemplos: la edición del tercer largo de la banda británica Bloc Party en “formato emboscada” (técnica consistente en anunciar por sorpresa la publicación de un disco para evitar filtraciones indeseadas en Internet) y el anuncio ayer de que los abogados de los combos Primal Scream y Kaiser Chiefs han dado con la fórmula definitiva para evitar a las malvadas multinacionales gracias a un formato a través del cual el fan es quien financia el disco. (mas…)